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Temas en debate

OCDE y la fórmula ganar-ganar

Mayor crecimiento de la productividad, fomentar la innovación, mejorar la infraestructura, políticas de educación basada en el concepto de aprendizaje permanente, protección social e impulsar el espíritu empresarial son algunas de las áreas donde, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Economico –OCDE- hay que poner el acento para detener la desaceleración y abordar la desigualdad económica en América Latina. Después de un período de crecimiento relativamente robusto, la región ha sido golpeada por tres factores que inciden con fuerza y casi al unísono: la caída de los precios de las materias primas, la actividad más débil en China y el principio de normalización de la política monetaria en los Estados Unidos. Estos factores externos, combinados con un retraso de las reformas estructurales urgentes, profundizan el desbalance entre los países de la región y los niveles de vida en las economías avanzadas.

ImagenChâteau de la Muette, sede de la OCDE en Paris
La desigualdad en la región sigue siendo 65% más alta que en los países de altos ingresos, 36% superior a los países de Asia oriental y 18% mayor que en el África subsahariana y, según el último informe del organismo, un mayor crecimiento de la productividad es fundamental para cerrar las brechas.

Aunque los latinoamericanos pasan más tiempo trabajando que el promedio de los trabajadores de la OCDE, admiten enseguida, este hecho se compensa por la enorme grieta en los niveles de productividad. El tema no es menor y es la razón por la que exhorta a los gobiernos latinoamericanos a desarrollar una estrategia para elevar la productividad sin dejar de luchar contra la desigualdad. El Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, dijo que "los responsables políticos deben centrarse en un concepto más inclusivo del crecimiento de la productividad ,esto es mejor educación, salud e infraestructura combinadas con reformas estructurales para que todos en América Latina pueden beneficiarse de la mayor riqueza creada”, paquete de medidas a las que llama ganar-ganar.

El desarrollo de las habilidades de los jóvenes y su preparación para el aprendizaje permanente aumentan la cohesión social y la productividad del trabajo, dice el estudio que apunta a que más de la mitad de los jóvenes de 15 años de edad en América Latina no adquieren las habilidades básicas necesarias para desempeñarse en el mercado de trabajo. El informe reconoce que también tiene una alta incidencia en el proceso de aprendizaje los antecedentes socio-económicos de las familias de origen, aspecto de la realidad que supera a la media de los países de la OCDE. En Brasil y Costa Rica, por ejemplo, la probabilidad de los niños pobres de obtener una educación secundaria es casi la mitad de la que tienen los chicos de familias ricas, de manera que iniciativas como el programa de subsidio escolar “Bolsa Escola” en Brasil o el programa de transferencia de dinero de “Oportunidades/Prospera” en México son iniciativas prometedoras para abordar el problema.

También se considera crucial crear empleos de calidad, toda vez que muchos empleos en América Latina se caracterizan por bajos salarios, condiciones de trabajo extenuantes o peligrosas, condiciones negativas que se extreman en la economía informal.

Al respecto la OCDE recomienda que los países intensifiquen la existencia de programas activos en el mercado de trabajo, corrijan esquemas de protección social, normas de seguridad y regulaciones laborales y mejoren el cumplimiento de las leyes de empleo. Reducir las barreras a la iniciativa empresarial, el comercio y la inversión, fortalecer el estado de derecho y erradicar la corrupción del sector público y privado también son cruciales, apunta el informe que ejemplifica los esfuerzos que en ese sentido se han hecho en Chile, país que lleva la delantera.

Cuando le llega el turno a las políticas de investigación y desarrollo, la OCDE apunta que mientras en los países que la integran se registraron 132 patentes anuales por millón de habitantes, en los países de América Latina la cifra es de 0,9. El informe recomienda mejorar los flujos de información entre las instituciones de investigación y las empresas y fomentar negocios de I y D a través de una mezcla eficaz de becas y de incentivos fiscales. Y alerta a que debe prestarse especial atención a las necesidades de las pequeñas empresas que, en general, tienden a ser menos beneficiadas que las grandes en la aplicación de esos programas. Vuelve aquí a alzarse como ejemplo Chile y el programa de Proyectos Asociativos de Fomento.

Finalmente y al señalar la necesidad de mejorar la infraestructura de los países latinoamericanos, el informe dice que “enlaces de transporte débil son un impedimento para el crecimiento de la productividad y la inclusión social. Los costos de logística en la región representan entre 18 y 35% del valor de un producto, en comparación con alrededor del 8% en países de la OCDE”.


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