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Energía

OLADE:¿Cómo financiar el desarrollo energético?

Los recursos financieros necesarios para llevar adelante un ambicioso plan de obras volvió a ser el tema central de la XLV Reunión de Ministros, celebrada recientemente en Bolivia, convocada para explorar las puertas que pueden golpearse para obtener “Financiamiento para el Desarrollo Energético Sostenible”.

ImagenEdificio sede de la entidad en Quito,Ecuador
Desde su fundación, suscripta en el Convenio de Lima en 1973, la Organización Latinoamericana de Energía -OLADE- propone al sector energético como un instrumento decisivo no solo para articular políticas de integración sino para comprometer a los gobiernos en la defensa eficiente y racional de sus recursos considerados esenciales para el desarrollo regional. Explicitado el objetivo con claridad el tema más opaco fue y sigue siendo el origen de los recursos económicos y financieros que posibiliten llevar adelante un plan de obras cuyo valor generalmente excede a lo atesorado en las arcas nacionales.

El tema volvió a ser central en la XLV Reunión de Ministros celebrada recientemente en Bolivia, convocada para explorar las vías de obtención de “Financiamiento para el Desarrollo Energético Sostenible”.

Finalizado el encuentro –al que concurrieron representante de 20 de los 27 países miembro- se dio a conocer un documento denominado “Declaración de Tarija” que, entre otros considerandos, aspira a contribuir en la implementación de la agenda 2030 para el desarrollo sostenible, fortalecer el mecanismo de Cooperación Sur-Sur y tratar de obtener la cooperación de organismos internacionales para fortalecer el desarrollo energético y promover el aprovechamiento integral del agua.

El ministro de Hidrocarburos y Energía boliviano volvió a explicitar “el compromiso de Bolivia de fortalecer su posición como centro energético de Sudamérica” postura avalada por el secretario general de OLADE, Fernando Ferreira, que remarcó las posibilidades del país anfitrión rico en gas natural y en recursos hidroeléctricos. Acorde al logro de ese objetivo, el gobierno boliviano tiene convenios firmados con Argentina, Brasil, Perú y Paraguay para exportar electricidad, cuya concreción está ligada a la instalación de las líneas de transmisión En los considerando de la Declaración de Tarija los ministros firmantes del manifiesto consideran que “la energía es pilar y eje transversal para el crecimiento económico, el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, por lo que es indispensable el fomento de políticas de Estado que promuevan el uso eficiente y racional de la energía, el acceso universal a los servicios energéticos modernos y el cuidado del ambiente, procurando la diversificación de la matriz energética orientada hacia el uso de fuentes de energía más limpias, renovables y sostenibles” Pero también especifican que el desarrollo requiere no solo de un acceso seguro a recursos financieros y no financieros sino al uso eficiente y eficaz de los mismos y a poder disponer de asistencia técnica para alcanzar los objetivos de desarrollo sustentable acordados en la Tercera Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo celebrada en Addis Abeba, Etiopía, en julio de 2015.

Por ese motivo OLADE coordinará esfuerzos con el Banco Interamericano de Desarrollo –BID-, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD- y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe –CEPAL- tendiente a efectivizar la iniciativa "Energía Sostenible para Todos en las Américas" (SE4All Americas) Destacando los 10 años del Foro de Integración Energética Regional (FIER) como uno de los principales espacios de diálogo e intercambio en las diferentes áreas de interés de los países miembros, se insta a que OLADE invite a la Banca para el Desarrollo y a las Agencias de Cooperación para que faciliten una financiación en tiempo y forma, es decir adecuada y oportuna, que tenga como meta la realización de obras de infraestructura pero que también permita el escalamiento de la transferencia de tecnología y el conocimiento en todos aquellos proyectos que se implementen en el marco de la integración energética regional.

A esta altura de las discusiones y de los acuerdos alcanzados entre los países miembro es claro para todos que no basta con tener una visión institucional sobre la integración energética si ésta no es acompañada por una vinculación política y el necesario apoyo técnico a la solución de problemas. Es en este punto que vuelve a exteriorizarse la necesidad de una institución encargada de coordinar y realizar el seguimiento de los acuerdos y resoluciones de carácter energético tal como había sido previsto en la XXXVII Reunión de Ministros realizada en México en 2006. Aunque ocurre que en el sector energético, como en muchos otros, los países de América Latina parecen inclinarse más por el discurso que por hacer realidad los acuerdos conducentes.


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