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Energía

Petróleo: ¿y después?

El año pasado, en esta misma época, la pregunta que los analistas se hacían no era sobre el piso del precio del petróleo sino sobre su techo. Encaramado a mediados de 2008 hasta bordear los 150 dólares el barril, en diciembre su precio caía a un tercio de ese valor. Este comportamiento es explicado por algunos expertos a través de factores estructurales y otros coyunturales, pero siempre económicos. Sin embargo, están también los que opinan que hubo hechos políticos que impulsaron aquel alza.De todos modos y en calidad de mediadora, ¿cuáles hechos económicos no se recuestan o rozan lo político?

ImagenCuadro de precios del petróleo crudo en el mundo
A la pregunta sobre cómo tras alcanzar un récord de 147 dólares en julio de 2008, los precios del crudo cayeron a 32,40 dólares cinco meses después, los expertos responden señalando factores de demanda, en especial de los países emergentes que se encontraban en una fase de crecimiento rápido, sumado a una oferta encogida por la carencia de nuevos descubrimientos. Una posible respuesta a aquel interrogante podría ser, entonces, mayores consumos que crecen y reservas mundiales que disminuyen. A ésta ecuación se agregan condimentos no menores como una capacidad limitada de refinación y la conducta frecuente de inversores que buscan su rédito tratando de mantener las capacidades existentes sin correr la aventura de acrecentarlas. Todos estos hechos, opinan los que opinan, confluyen en una gran dificultad para adaptar la oferta a la demanda.

A estos factores, que podrían ser llamados clásicos, se agrega el que los inversionistas habían anticipado una recesión en los Estados Unidos impulsada por la crisis de las “subprimes” que – supusieron y supusieron bien- impactaría en el crédito, en una desinversión en el mercado accionario y, mas adelante, en la desaceleración de la economía real.

Si algunos pensaron que la crisis se limitaría a la primera economía del planeta pecaron de ingenuidad, cuando no de ignorancia. Se produjo lo que para la mayoría era una obviedad: el “efecto contagio” provocó una fuerte baja de la demanda de petróleo en los países de la OCDE (consecuencia de una enérgica caída en la actividad económica) y también en los países emergentes., muchos de ellos productores de crudo. “La crisis económica ha hundido en la recesión a los países más ricos del mundo -los principales consumidores de energía- y afectado seriamente la demanda petrolera”, se dijo haciendo una lectura correcta de la actualidad.

Crisis financiero-económica mediante, el escenario mundial cambió dramáticamente y empujó a un reacomodamiento de precios a la baja que algunos creen momentáneo y otros de más largo aliento.

Desde el Observatorio Económico Francés – OFCE- están los que opinan que el precio del petróleo debiera aumentar iniciado 2010. Y es más, sostienen que ese precio no será inferior a 200 dólares el barril en dos o tres años. La idea- fuerza es que si la contracción de la demanda fue anticipada por los precios y ya ha sido dejada atrás, la contracción de la oferta, en cambio, está por delante y, según creen, será la política que seguirá la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que defendería, para el corto/mediano plazo, un precio de equilibrio que es probable gire alrededor de los 70/75 dólares el barril.

Pero nada es seguro en este mundo de incertezas y, aunque es cierto quela OPEP seguirá defendiendo los ingresos que por la venta de petróleo obtienen sus miembros, ellos también forman parte de un mundo globalizado que tiende a buscar y encontrar puntos de equilibrio. De manera que, aunque muchos pensaron que la única política posible sería la de la restricción de la oferta, la reciente respuesta de la OPEP fue la de mantener los cupos. Al menos, por ahora.

Aunque la caída de los precios se detuvo con el masivo recorte de 4,2 millones de barriles diarios(b/d) decidido oportunamente y se logró, de ese modo, estabilizar las cotizaciones entre los 40 y 50 dólares, impulsar los precios a subir un nuevo escalón y hacerlo ya, se considera imprudente Es que, en principio, el comportamiento de los representantes delos 12 países integrantes del cartel petrolero se mostró sensible a las declaraciones del presidente de la Reserva Federal estadounidense Ben Bernanke, quien consideró que la recesión podría finalizar en los Estados Unidos este año y podría empezar a operarse una recuperación a principios de 2010. “Si la economía mundial se estabiliza, la demanda de productos petroleros también podría estabilizarse”, se esperanzan los señores de trajes o túnicas y turbantes reunidos en Viena.

Ante todo,los miembros del cartel son realistas y saben que su objetivo de vender cada barril de crudo a 75 dólares puede lograrse solo si se produce la recuperación de la economía mundial. Según Raad Alkadiri, analista de la consultora estadounidense PFC Energy, “la OPEP no ha querido hacer nada que empeore la destrucción de la demanda”. La decisión de mantener sin cambios su producción oficial en 24,84 millones b/d tiende a no empeorar la recesión en el mundo desarrollado, así como también a no aumentar las dificultades que tendrían algunos países -entre ellos Venezuela y Ecuador- para contraer aún más la oferta cuando dependen de esos ingresos para financiar sus presupuestos.

Tanto la OPEP como la Agencia Internacional de Energía (AIE), que representa los intereses de los países consumidores industrializados, prevén, respectivamente, una caída de la demanda de un millón y 1,2 millones de b/d en 2009.

Ante estos pronósticos el cartel no oculta su inquietud sobre la salud de la economía mundial, y acusa a los países ricos de hablar mucho y hacer poco.. “La situación económica es muy negativa. No hemos visto ninguna acción positiva de los países que crearon estos problemas. Escuchamos mucho sobre paquetes de estímulo y muchos rescates. Pero nos gustaría ver acciones, más que escuchar palabras”, declamó, Abdalá el Badri, secretario general de la OPEP, en una conferencia de prensa.

Según el Badri, “la caída del barril de 100 a 40 dólares equivale a un paquete de estímulo de dos billones de dólares” concedido por el cartel a la economía mundial. “Parte de estos dos billones están viniendo de países de la OPEP y alguno de nuestros países son muy pobres y están siendo realmente afectados por esto”, afirmó.

El cartel volverá a reunirse el 28 de mayo en Viena para decidir si aprueba o no un recorte adicional de la producción.

Precios up or down

Lejos de imaginar una recomposición, hay otro grupo de expertos que cree que los altos precios del petróleo son irrepetibles y que el calentamiento global le pone un freno a la utilización de los combustibles fósiles y abre un camino más ancho y diversificado a las energías alternativas.

Un reconocido experto, el ingeniero Eduardo Rocchi, considera que el precio del petróleo está sometido a especulaciones financieras. Está convencido que las fuertes oscilaciones en los precios responden a una pérdida de control de la OPEP y la irrupción de China que complicó aún más el funcionamiento del mercado. Rocchi considera que el mercado petrolero actual está fuera de control y no responde las leyes de la oferta y la demanda.

Por su parte economistas, como el difundido premio Nobel Joseph Stiglitz, creen que el precio continuará deprimido respecto a los empinados niveles logrados a mediados de 2008. Y que la suba no se producirá aún cuando la economía mejore su marcha porque, ésta vez, es el cambio climático el que estimulará no sólo el desarrollo sino una más decidida utilización de energías no contaminantes.

Imaginando el futuro (que no es tarea fácil) algunos especialistas hablan de la democratización de la energía, refiriéndose a la posibilidad de que familias, habitantes en consorcio de un edificio o hasta de un barrio puedan elegir y administrar las fuentes energéticas que utilicen. Y ponen por caso la de paneles solares.

La energía nuclear hace tiempo que ocupa puestos adelantados en la provisión energética y está capacitada para expandirse mucho mas, aquí y en el mundo mientras que la mareomotriz y la geotérmica ya probaron su eficiencia y también sus limitaciones.

La primera central mareomotriz fue la de Rance, en Francia, que estuvo funcionando casi dos décadas desde 1967. A esta experiencia le siguió la del proyecto Kislogubskaya de Rusia, central experimental ubicada en el mar de Barentz, con una capacidad de 400KW, considerada un recurso hidráulico que tiene analogías con la hidroelectricidad. Se estima que, la energía mareomotriz podría aportar unos 635.000 GW/h anuales, equivalentes a unos 1.045.000.000 barriles de petróleo ó 392.000.000 toneladas de carbón/año.

Por supuesto, el emplazamiento de centrales de estas características solo puede darse en áreas escogidas entre las que se señalan el estuario del río Servern en Inglaterra; la ensenada de Walcott, Austria; Onchón en Corea del Sur o, entre pocas mas, el golfo de San José en nuestra Patagonia.

Respecto de la energía geotérmica y aunque el primer proyecto de Piedras Calientes–HDR (hot dry rocks) – fue abandonado por inviabilidad económica en 1989, en la actualidad hay programas en desarrollo en Australia, Francia, Suiza y Alemania. Su mayor inconveniente reside en que no está disponible más que en determinados lugares y en que no se puede transportar (como energía primaria) Pero quizás son la utilización de la energía eólica, por una parte, y la derivada del hidrógeno, por la otra, las fuentes más promisorias en el futuro próximo.

Puertas adentro

El actual precio internacional del petróleo es todo un tema para las compañías que operan en nuestro país. Y lo es tanto para las provincias productoras y para las empresas que realizan actividades extractivas como para las que refinany /o comercializan.

“El precio del petróleo altera nuestras cuentas fiscales”, dicen los gobernadores Mario das Neves, Fabiana Rios, Daniel Peralta, Jorge Sapag, Miguel Saiz o Juan Manuel Urtubey a la par que subrayan que “las regalías petroleras son un ingreso crucial para equilibrar los presupuestos de sus provincias.” Nucleadas en la Organización Federal de Provincias Productoras de Hidrocarburos (OFEPHI) están las patagónicas Neuquén, Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego y Salta en nuestro norte.

Recordamos que el concepto de regalía es el de la apropiación, por parte de su dueño, de una parte de la riqueza del subsuelo una vez extraído el recurso. En nuestro país y a partir de la Ley 24.145 de Federalización de Hidrocarburos el subsuelo es propiedad de las provincias, las que cobran un 12% del valor de su producción, independientemente del yacimiento de donde provengan.

Un coro de voces agudas constituido por los gobernadores de aquellas provincias trataron de convencera la presidenta Cristina F. de Kirchner que si el crudo cotiza por debajo de 42 dólares para los chubutenses o de 47 dólares para el neuquino, se perderán ingresos por regalías hidrocarburíferas considerados imprescindibles para mantener en equilibrio los presupuestos provinciales.

La consecuencia de una baja de precio, más allá de aquellos límites, sería el despido de una parte de los trabajadores de las compañías petroleras que perforan o realizan todo tipo de trabajos en los yacimientos provinciales.

La solución al grave problema planteado, coinciden los gobernadores, debería encontarse por la vía de un precio de referencia del crudo sostenido por la Nación.

Todo un tema, porque ¿a que precio deben comprar las refinadoras en el mercado interno en momentos en que importar sería mas redituable y mejoraría una ecuación que ya viene deteriorada por manejos discrecionales?.

La torta petrolera interna está repartida, en forma despareja, entre las empresas YPF que se alza con pocomas del 35%; Pan American Energy que se explaya sobre casi un 16%; Chevron y Petrobras que atesoran, cada una, poco mas del 7 por ciento; Oxy que no alcanza el 6% y Total. De todas ellas refinan YPF y Petrobras, a las que se agregan Esso y Shell.

Recientemente, en el mercado doméstico, se produjo un aumento de los precios al consumidor que, según previsiones, no será el último.√

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