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Temas en debate

Por el buen camino

Los destinatarios de las recientes novedades vinculadas con la actividad automotriz argentina, representados por las entidades empresarias que los nuclean -Asociación de Fábricas Automotores (ADEFA), Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y Grupo Proa, Cámara Empresaria Autopartista-, evalúan el impacto que tendrán en el desenvolvimiento futuro del sector la ley que promueve el desarrollo del autopartismo local y la renovación del acuerdo con Brasil.

ADEFA

Para la Asociación de Fábricas Automotores (ADEFA) la aprobación de la ley del autopartismo es un paso significativo en la búsqueda de herramientas que contribuyen al desarrollo de una industria competitiva en toda su cadena de valor en el país, y destaca que “una industria desarrollada con alto nivel de tecnología calidad y competitividad es clave para el fortalecimiento de la inserción internacional de la industria automotriz nacional. Políticas públicas como la ley son muy importantes para impulsar ese objetivo fomentando un desarrollo sustentable a largo plazo. Al tiempo que los proveedores también quedarán habilitados para competir como jugadores globales, condiciones que resultan vitales para lograr competitividad”.

En referencia al nuevo Acuerdo Automotriz con Brasil, ADEFA afirma que la extensión de su vigencia hasta el 30 de junio de 2020 “brinda al sector la previsibilidad necesaria para planificar el negocio y las inversiones en el mediano plazo.

Por último, ADEFA destaca que la industria automotriz promueve y se compromete a continuar trabajando con el gobierno y el resto de los eslabones de la cadena en la mejora de temas estructurales que habiliten la recuperación del sector, mejoren su competitividad y aumenten los niveles de exportación y la demanda doméstica de manera sustentable en el mediano y largo plazo.

AFAC

La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes considera que” la Ley de Desarrollo del Autopartismo aborda la problemática de la integración de autopartes de una manera mucho más efectiva que en otras iniciativas anteriores.

Se busca consolidar la estrategia de especialización productiva regional a través de proyectos exclusivos y reducir la brecha de competitividad que generan algunos factores naturales (escala, desarrollo relativo) y otros artificiales (cambiarios, subsidios estaduales en Brasil, Plan Inova Auto).

La norma ha tomado la mayoría de las recomendaciones de mejora que se habían hecho sobre las iniciativas anteriores, las cuales habían mostrado pobres resultados. Por ejemplo el adelanto de fondos para ir financiando el desarrollo de proveedores, brindando credibilidad sobre el funcionamiento operativo de esta iniciativa.

También es muy relevante que se permita (en ciertas proporciones con la compra local) la importación de moldes y matrices sin aranceles, ya que con un arancel externo del 35% muchas veces se dan situaciones en donde no se llega a amortizar las inversiones específicas en herramentales, generando un fuerte sesgo a la importación de los componentes, agravando aún más el déficit de la balanza comercial de autopartes generando situaciones en dónde pierde toda la cadena productiva.

Creemos que el proceso recién comienza, teniendo por delante la difícil tarea de la reglamentación y definición de procesos de gestión de la ley que no dilapiden los esfuerzos realizados.

En paralelo debe llevarse a cabo una tarea de inteligencia productiva para comenzar a trabajar intensamente en la atracción de inversiones y generación de joint ventures entre empresas locales y jugadores globales, con foco en los rubros en donde no hay oferta local”.

“La firma del Acuerdo entre nuestro país y Brasil por la Política Automotriz Común, sigue AFAC, establece las reglas del comercio bilateral automotriz para un horizonte de cuatro años . La fuerte interdependencia de las estructuras productivas de ambos países requiere contar con reglas acordes a los tiempos de los proyectos de esta actividad, los cuales demandan varios años de planificación y un encadenamiento de decisiones de gran complejidad.

El Flex (relación impo/expo máxima permitida libre de aranceles en el comercio bilateral) fue prorrogado en 1,5 a pesar de algunas posiciones (internas y externas) de elevarlo, lo cual hubiera agravado el balance negativo que presenta nuestro país en una coyuntura de caída del mercado brasileño e importantes desventajas competitivas.

Ambos gobiernos definirán las condiciones necesarias para pasar a un Flex de 1,7 en 2019, las cuales se refieren a las participaciones de mercado de los vehículos fabricados en cada mercado, inversiones, etcétera. Si dichas condiciones no fueran las adecuadas se debería mantener el Flex actual.

Dado que en el período 2015-2016 el Flex había sido incumplido por la Argentina, ello habilitaba a nuestro Gobierno a cobrar multas de entre el 13,5% y el 24,5% (autopartes y vehículos respectivamente).

Se optó, creemos que inteligentemente, por darle un plazo de tiempo razonable a las empresas que se excedieron para reducir sus importaciones o generar proyectos que incrementen exportaciones, y así eliminar la contingencia que enfrentan por las multas.

Es muy relevante que se reglamente el esquema periódico de medición del Flex y la determinación específica de las eventuales multas, a efectos de evitar que empresas importadoras se aprovechen “gratuitamente” del esfuerzo de los exportadores.

No obstante lo mencionado, se debe seguir insistiendo en una revisión de los requisitos de origen que favorece que un vehículo tenga más componentes de extrazona que del Mercosur. También es necesario adecuar la estructura arancelaria de toda la cadena automotriz, la cual actualmente genera una protección efectiva negativa en el caso de las autopartes”.

GRUPO PROA

Desde Grupo Proa, Cámara Empresaria Autopartista, destacaron que “consideran como un avance importante la aprobación de la ley de Desarrollo y Fortalecimiento del Autopartismo Nacional para incentivar la demanda de autopartes por parte de las terminales automotrices, los fabricantes de sistemas, maquinaria agrícola y acoplados, abriendo posibilidades para producir un número mayor de productos de nuestro sector en la República Argentina. El cambio en la medición de contenido pasando a medir compras de autopartes locales contra compras de autopartes totales igual o mayor al 30% para los modelos de mayor producción y sistemas, es un avance significativo respecto a las formulas anteriores, que en algunos casos, podían llegar a otorgar beneficios a los sistemas y los vehículos producidos en nuestro país aunque no compren autopartes argentinas las primeras y tuvieran baja integración los segundos no superando el 20 % de contenido nacional. Otro cambio significativo que se incluyó en la ley es incentivar la demanda de plataformas exclusivas dentro del Mercosur que, consideramos, es el camino para lograr la especialización y el volumen adecuado para que se fabriquen autopartes en términos de calidad y costos competitivos.

Se debe tener en cuenta que al ser voluntario el ingreso a la nueva legislación no está asegurado que todas las empresas que estén en condiciones de recibir los beneficios que otorga la misma lo hagan; además es muy importante el rol de la Secretaria de Industria en el monitoreo del cumplimiento estricto de lo que los legisladores han querido lograr con esta ley a través de incentivos fiscales, un desarrollo sustentable y equilibrado de la cadena de valor automotriz – autopartista.

Consideramos que para completar un desarrollo integral del autopartista local, quedó pendiente un gran capitulo que permita incentivar la oferta de autopartes para el mercado de reposición y de exportación independiente. En este sector operan una gran cantidad de autopartistas PyMES que no están alcanzadas por beneficio alguno y que ocupan un número significativo de trabajadores capacitados; tenemos que buscar en forma conjunta con las autoridades la herramienta apropiada para que sea posible que el autopartismo nacional en su totalidad incluido en los planes de desarrollo y fortalecimiento.

Respecto al acuerdo que se ha firmado con Brasil que prorroga los términos vigentes en los últimos años sin variar el flex de 1,5 dólares importados por cada dólar exportado, lo vemos positivo siempre y cuando se monitoree en forma periódica el cumplimiento del flex acordado y las empresas terminales que han incumplido los acuerdos anteriores presenten sus planes de adecuación y los mismos sean verificados y no se espere al final del plazo establecido para hacer un balance de lo que ocurrió. Como punto importante se debe destacar que nuestro país no ha logrado neutralizar, en esta prórroga y ni en las anteriores firmadas en 2014 y 2015, los efectos distorsivos acusados por la aplicación de los planes Inovar-Auto e Inovar-Piezas implementados en Brasil desde 2013, que provocaron que la gran mayoría de las inversiones en la región del sector automotriz y autopartista se radicaran en el vecino país”.


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