Ir a la página principal
Economía internacional

Por primera vez, en 2012 la IED privilegió a las economías en desarrollo

En 2012 las corrientes mundiales de inversión extranjera directa (IED) disminuyeron un 18%, situándose en 1,35 billones de dólares. Y según el informe anual de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), “la recuperación llevará más tiempo de lo previsto debido, sobre todo, a la fragilidad de la economía global y la incertidumbre polìtica”.

ImagenLa IED en Latinoamérica esta centrada en las industrias extractivas.
El informe destaca que los países en desarrollo fueron los que captaron más IED en 2012. Por primera vez en la historia, las economías en desarrollo absorbieron más IED que los países desarrollados, concretamente un 52% de las corrientes mundiales de IED. “Con todo, las entradas de IED en las economías en desarrollo disminuyeron ligeramente (un 4%) a 703.000 millones de dólares, registrando su segundo nivel más alto”.

En tanto, las salidas de IED de las economías en desarrollo alcanzaron los 426.000 millones de dólares, un nivel récord del 31% del total mundial. Entre los mayores inversores, China ascendió del sexto puesto al tercero en 2012, después de los Estados Unidos y el Japón.

El trabajo de la UNCTAD también revela que en los países desarrollados las entradas de IED se redujeron drásticamente, un 32%, a 561.000 millones de dólares -nivel que no se había registrado desde hacía casi 10 años-. Al mismo tiempo, las salidas de IED de países desarrollados disminuyeron a casi a los mínimos registrados en 2009. “Las perspectivas económicas inciertas condujeron a las empresas transnacionales (ETN) de los países desarrollados a mantener un enfoque de espera con respecto a las nuevas inversiones o a vender activos extranjeros en lugar de acometer una ampliación internacional importante. En 2012, de los 38 países desarrollados 22 experimentaron un descenso de las salidas de IED”.

El informe del organismo internacional destaca otras características de la IED en 2012. Dos de ellas incluimos en este comentario:
  • Las inversiones realizadas a través de centros financieros transnacionales y entidades de finalidad específica siguen suscitando preocupación. Estas inversiones han alcanzado niveles históricamente elevados. Las corrientes financieras destinadas a los centros financieros transnacionales se mantienen en torno a los máximos de 2007. Aunque la mayoría de los esfuerzos internacionales para luchar contra la evasión fiscal se han concentrado en dichos centros, las corrientes financieras canalizadas a través de entidades de finalidad específica prácticamente se septuplicaron en 2011. El número de países que ofrecen condiciones fiscales favorables a esas entidades también está aumentando.
  • La reinversión de los beneficios puede ser una fuente importante de financiación de la inversión a largo plazo. Los ingresos por IED ascendieron a 1,5 billones de dólares en 2011, de un volumen total de 21 billones de dólares. La tasa de rentabilidad de la IED se sitúa en un 7% a nivel mundial, aunque es más elevada en las economías en desarrollo (8%) y las economías en transición (13%) que en los países desarrollados (5%). Casi un tercio de las rentas mundiales de IED se retuvieron en las economías receptoras, y dos tercios fueron repatriados (lo que representa un promedio del 3,4% de los pagos por cuenta corriente). La proporción de beneficios no repatriados fue más elevada en los países en desarrollo: con casi un 40% de rentas de IED, representa una importante fuente de financiación. En esa dirección, el informe llama la atención sobre que no todos esos recursos se reinvierten en capital fijo y sostiene que los gobiernos de los países receptores deben encontrar una forma de encauzarlos hacia inversiones productivas.

Respecto de la IED hacia América Latina y el Caribe, el informe señala que aumentó el 12 por ciento comparada con el registro del año anterior y que alcanzó un total de 244.000 millones de dólares. Hacia América Central y el Caribe fueron 99.000 millones de dólares y la IED en los países de América del Sur llegó a 145.000 millones. Y agrega que "los factores que hacen que América del Sur siga siendo un destino atractivo para la IED son su riqueza en petróleo, gas y minerales y una clase media en rápida expansión que atrae inversión en busca de mercados". Además, resalta que "el aumento en el subcontinente fue impulsado por Chile (+32 por ciento, hasta 30.000 millones de dólares), Colombia (+18 por ciento, hasta 16.000 millones de dólares), la Argentina (+27 por ciento, hasta 12.550 millones de dólares) y Perú (+49%, hasta 12.000 millones de dólares), que fueron, en este orden, los principales países receptores, mientras que en Brasil cayo un 2 por ciento, hasta 65.000 millones de dólares. La IED siguió estando centrada en las industrias extractivas, en las que las empresas extranjeras ocupan una posición dominante.

Según las previsiones de la UNCTAD, en el año próximo la IED se mantendrá en niveles próximos a los de 2012, con una franja superior de 1,45 billones de dólares. “A medida que las condiciones macroeconómicas mejoren y los inversores recuperen la confianza a medio plazo, las ETN podrían convertir sus niveles sin precedentes de tenencias de efectivo en nuevas inversiones. Las corrientes de IED podrían alcanzar entonces la cota de 1,6 billones de dólares en 2014 y 1,8 billones en 2015”. No obstante, el informe advierte que algunos factores, como la debilidad estructural del sistema financiero mundial, el posible deterioro del entorno macroeconómico y la gran incertidumbre en torno a las políticas en áreas esenciales para la confianza de los inversores podrían dar lugar a una nueva disminución de las corrientes de IED.


Ir al principio de la nota