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Ciencia & tecnología

Presupuesto para C y T: La campaña por el país que queremos

Una vez más la modalidad palo y zanahoria parece ser la vía de elección de las autoridades nacionales para llevar adelante la tarea de gobierno. En un caso fue el aumento desmedido de las tarifas energéticas después más o menos corregido ante el reclamo colectivo. En esta otra oportunidad no es una suba sino la imprudente reducción del presupuesto de Ciencia y Tecnología (CyT) que ahora se pretende cauterizar con un plus de entre 700 y 900 millones, que no representa ni el 20% de la mejora que se debería introducir. Es que la cifra es insuficiente para alcanzar el nivel del año que termina y se aleja un poco más de aquella promesa engañosa de campaña de otorgarle al sector el 1,5% del PBI.

ImagenEl ajuste en CyT compromete el futuro de una Argentina soberana
El recorte presupuestario en el área de ciencia y tecnología puede ser un factor determinante del perfil de país que pretende dibujar el gobierno actual. El ataque carece de la dureza de aquella noche del 29 de julio del ‘66 pero la amenaza es igualmente efectiva: se daña al sistema en su conjunto y se lo hace a sabiendas de la importancia de estrangular la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales, la Comisión Nacional de Energía Atómica, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial o el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

Tal como lo expresan los miembros del Directorio del CONICET en la carta enviada en estos días al Presidente de la Nación la preocupación de la comunidad científica por las limitaciones presupuestarias se centran “en la reducción de ingresantes a la Carrera de Investigador Científico, de Becarios y de personal técnico, así como de los recursos destinados a sostener proyectos de investigación indispensables para llevar adelante las tareas científicas y tecnológicas”. Todas motivaciones legítimas para que, en forma encarecida, soliciten “mantener el presupuesto elaborado oportunamente por el MINCyT”.

La carta CONICET-Presidencia de la Nación, con copia al Jefe de Gabinete de Ministros(JGM), al Ministro de Modernización y al Secretario de Hacienda, fue enviada al día siguiente de la realización de una reunión de diputados de la Comisión de Ciencia y Técnica de la Cámara baja con diversos miembros del sistema (entre los que estuvieron Ana Franchi, Andrea Gamarnik, Juan Pablo Paz, Diego Hurtado y Jorge Geffner del Grupo CyTA.) y en la que se coincidió en la necesidad de reajustar el presupuesto elevado al Congreso de la Nación para su aprobación.

Como consecuencia de los múltiples reclamos de la comunidad científica, entre los que el grupo CyTA tiene fuerte predicamento, el gobierno propone ahora una corrección claramente insuficiente que “representa a lo sumo una mejora de tan solo un 20% respecto del total del recorte pautado, estimación que surge de considerar el aumento general del presupuesto interanual, cercano al 50%, con el aumento destinado al área que solo alcanza el 32%.” En otras palabras: “el presupuesto de C y T se incrementaría solo entre 700 y 900 millones pesos, frente a una poda global en el área de 4360 millones de pesos. La insuficiencia del aumento enunciado resulta aún más evidente al considerar que serían necesarios aproximadamente 10.000 millones de pesos, a fin de sostener la pauta de crecimiento con la que el actual Ministro se había comprometido en el marco del Plan Argentina Innovadora 2020”.

El problema que enfrenta la comunidad científica de nuestro país rebasó fronteras y encuentra eco en otras agrupaciones como la Federación Latinoamericana de Sociedades de Neurociencias (FALAN) que expresa su preocupación por el severo recorte en la financiación de las actividades del sector científico argentino. “Latinoamérica tiene un especial aprecio por la ciencia que se ha desarrollado y continúa desarrollándose en ese país que ha producido tres Premios Nobel y muchísimos investigadores prominentes. La ciencia latinoamericana estaría lejos del nivel que se le reconoce mundialmente si no fuera por lo que han aportado los científicos argentinos “, dicen aclarando, así mismo, que esas restricciones presupuestarias también se dan en otros países de América Latina y constituyen una seria amenaza para el sostenimiento de la producción de la comunidad científica de importancia fundamental para el crecimiento sustentable de nuestra región.

Un aporte fundamental para la comprensión del tema se encuentra en el trabajo realizado por la Mesa sobre Innovación, Tecnología e Investigación (MITI) que, con la coordinación de Fernando Peirano, explica en forma pormenorizada porqué en un contexto de alta inflación (superior al 40% para 2016); caída estimada del 1,5% del PBI; déficit fiscal financiado con endeudamiento externo y sin un plan estratégico, la Ley de Presupuesto no es el punto de llegada sino el de partida. Es decir, el lugar desde el que se pelea en forma permanente y hasta el último día del año por los recursos necesarios para el desenvolvimiento de un sector que, más grave aún, ha sufrido un recorte sustantivo.

El trabajo señala que CyT ya perdió peso relativo a lo largo de 2016 en la medida en que fue uno de los sectores que recibió menos refuerzos y, en consecuencia, se mantuvo por debajo del promedio general de partidas adicionales otorgadas por JGM a lo largo del año (sólo el 5,8% agregado) .

Desde la Mesa aseguran que para que la capacidad en promoción en ciencia, tecnología e innovación se mantenga en el volumen de fondos asignados en 2016 se van a necesitar refuerzos por 880 millones de pesos o 50 millones de dólares. Y se aclara que si el Congreso incrementa en 5.671 millones los fondos asignados, el sector mantendría el mismo punto de partida que en 2016, porque serían necesarios 7.415 millones de pesos para sostener su crecimiento.

Así mismo y con ánimo de nivelar, sostienen que es imperativo que cada uno de los organismos que integran el área detalle un plan de inversión que garantice que los recursos adicionales lograrán el impacto esperado.

por nuestra parte, también debemos señalar que un sector sustantivo de la comunidad científica espera una actitud firme del Ministro Barañao que, ante el cambio de gobierno, asumió constituirse en el garante de la continuidad política del sector y, de ningún modo, ser sólo la continuidad de sí mismo.


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