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Energía

Problemas que deben ser corregidos con urgencia

Nuevamente, ocho ex secretarios de Energía dieron a conocer un documento fijando posiciones respecto de la situación del sector energético. En esta oportunidad concentrado en los graves problemas que, a su juicio, requieren una urgente corrección “porque de lo contrario el funcionamiento económico y social del país se hará insostenible”.

ImagenOcho ex secretarios de Energía de la Nación  denunciaron los graves problemas que enfrenta el sector. Uno de ellos es la caída de la producción de los yacimientos de hidrocarburos.
En una rápida enunciación, el documento rubricado por Emilio Apud, Julio C Aráoz, Enrique Devoto, Roberto Echarte, Alieto A Guadagni, Jorge Lapeña, Daniel Montamat, y Raúl Oloco identifica a esos problemas:

1) La caída productiva crónica de nuestros yacimientos de hidrocarburos que se produce desde 1998 en petróleo y desde 2004 en gas natural.

2) La pérdida -reciente e irreversible en el corto y mediano plazo- del autoabastecimiento energético que nos hace un país energéticamente dependiente en forma creciente.

3) La necesidad de generar divisas para las importaciones de energía que aumentarán fuertemente en cantidad y precio.

4) El déficit presupuestario generado por los subsidios energéticos que crece año a año, y de no corregirse, se hará insostenible para las finanzas públicas.

5) La improvisación y la falta de transparencia en la ejecución de obra pública mediante el direccionamiento de los fondos públicos (Banco Nación y ANSES) a determinadas empresas que se convirtieron en las principales contratistas del sector que lleva al sobre costo y a la corrupción en gran escala.

6) La vulnerabilidad de las instalaciones energéticas frente a las acciones de los particulares que redundan en cortes del suministro y en disminuciones de la producción energética ante la pasividad de las autoridades.

7) El impacto del déficit económico energético como disuasivo de nuevas inversiones productivas esenciales para sostener el nivel de actividad económica.

Los inconvenientes apuntados se verifican en un contexto de: Demanda interna energética en crecimiento sostenido; fuerte dependencia de la matriz energética argentina de los hidrocarburos ( el 88 % de toda la energía primaria que consumimos es petróleo y gas natural); disminución alarmante de las reservas de hidrocarburos en los últimos 8 años que implican una pérdida de capital fijo que a valor de reposición supera los 100.000 millones de dólares; disminución en la inversión exploratoria de riesgo a niveles menores al 50 % a las realizadas en décadas anteriores; inversiones públicas y privadas insuficientes para abastecer la demanda energética en todos los rubros y tarifas congeladas que subsidian el consumo de toda la población en vez de focalizarse solo en la población careciente.

Luego de enfatizar que los problemas no son independientes ya que están relacionados entre si, el documento, sostiene que los mismos deben ser resueltos “por dos razones fundamentales; en primer lugar es necesario crear las condiciones para que el sector energético sea autosuficiente y atraiga hacia sí una corriente inversora que amplíe la oferta de forma que esta satisfaga en forma armónica a la demanda en constante aumento. En segundo lugar, nuestro país con grandes demandas sociales básicas insatisfechas no debería dilapidar recursos públicos en subvencionar el sistema energético; y menos a sectores de la sociedad que no lo necesitan”.

Más adelante, los ex secretarios de Energía profundizan el análisis de cada uno de los problemas y concluyen: “Si bien el tema puede no tener, por su complejidad, lugar en el discurso de campaña de los candidatos presidenciales en mérito a la brevedad que impone el mensaje mediático es imperioso que las fuerzas políticas representativas acuerden una ‘Agenda Básica’ para corregir la actual situación, como así también establecer las Políticas de Estado que trascenderán a los futuros gobiernos”.

En su último tramo, el documento destaca que “las acciones correctivas difícilmente se logren sin un apoyo de la ciudadanía y para ello es necesario informar con transparencia., la verdad dista mucho del relato de ficción montado por el gobierno. Nada justifica ni la declinación productiva persistente de nuestro sector de hidrocarburos; ni la caída de la inversión de riesgo; ni la dependencia externa del sector energético; ni la corrupción en gran escala; ni la falta de transparencia; ni la toma de los yacimientos por particulares ante la mirada pasiva de los funcionarios; ni los fondos públicos que consume el sector que impiden resolver grandes cuestiones fundamentales para el funcionamiento de la Nación”.


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