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Sectores económicos

Quinoa: De los Andes al Valle del Loire

¿Qué motiva la atracción de Europa por un cultivo andino que se conoce desde hace 5.000 años? La situación alimentaria mundial puede ser una de las causas de la revalorización de éste pseudocereal de innegables valores nutricionales. Pero en el arqueo de estímulos a su incipiente producción en el viejo continente no puede dejar de señalarse el alza de su precio: la quínoa cotiza hoy entre 2.500 y 3.000 dólares la tonelada.

ImagenQuínoa en venta en supermercados europeos
La FAO (Food and Agriculture Organization) acaba de nombrar al presidente de Bolivia, Evo Morales, como su “embajador especial” con el propósito de promover la utilización de quínoa en un programa alimentario que se desarrollará durante tres años a un costo de 12 millones de dólares. Por su parte las Naciones Unidas, la FAO es uno de sus organismos, han decretado al 2013 como el “Año Mundial de la quínoa”.

El primer productor mundial es Perú y el segundo Bolivia que es el mayor exportador- detenta casi el 70% del mercado total- seguido por Ecuador. El 54% de los envíos se realiza a los Estados Unidos, el 32% a Europa y el 6% a Canadá.

La quínoa, de la cual existen unas 30 especies, tiene la ventaja de poder ser cultivada en zonas semidesérticas y hasta los 4.000 metros de altura. En la actualidad Bolivia concentra su producción en el Uyuni, cerca de Potosí y en Coipasa, vecina a Oruro y aunque los últimos estudios hablan de unas 70.000 hectáreas cultivadas (con un rinde cercano a las 44.000 toneladas) el presidente de la asociación de productores (Anapqui) declaró que el alza de los precios influyó en forma notable en la extensión del cultivo.

La quinua posee un alto valor alimenticio y farmacológico. A su valiosa dotación de aminoácidos ( lisina, arginina ,histidina, metionina y cistina ) añade su riqueza en minerales como el hierro ( tanto o más que la espinaca), calcio, fósforo y vitaminas y la ventaja de ser pobre en grasas. Este combo de virtudes nutritivas, conocidas desde hace milenios por los estados que poblaban América antes de la conquista, comienza a reconocerse en todo el mundo y desde 2007 no sólo se cultiva en el norte de Argentina y Chile sino que Asia, África, Australia y Europa también han abordado cultivos experimentales.

En Europa el interés mayor parece haberse concentrado en Francia y, más específicamente en el Valle del Loire donde el mal llamado “grano de los incas” (su conocimiento es muy anterior a la cultura inca) forma parte de un desarrollo agrario impulsado por la Universidad Wageningen de los Países Bajos. Lo cierto es que, en la actualidad, una variedad de quínoa es cultivada en una zona aledaña a Anjou, al sur de Sarthe y que entre 2009 y 2010 se duplicó el área sembrada pasando de 100 a 200 hectáreas con rindes que llegaron a las 216 toneladas recolectadas en 2010.

El Director de la Cooperativa Agrícola del Loire se muestra esperanzado en que los agricultores locales sean capaces de cubrir, en forma paulatina, parte de las 3.000 toneladas –cifra que va en aumento- que se consumen cada año. Un estímulo eficaz para lograr éste objetivo es que, en las góndolas de los supermercados europeos, el precio se triplicó en los últimos años y hoy el kilo de quínoa puede pagarse hasta cinco veces más que el arroz.

¿Buena noticia para los agricultores andinos?, es probable que lo sea, pero no en forma lineal. Hoy la falta de planes enrarece el ambiente de negocios y, a futuro, mucho dependerá de las regulaciones que se apliquen en la medida en que no sólo el precio sino la extensión de los cultivos ya han provocado conflictos. La marginalización de la altura está atentando contra los rindes y también una monocultura de parcelas contiguas que favorece la erosión eólica.

Por otra parte, el también llamado “grano de oro” es una especie de enorme importancia secular y hasta de creencias religiosas en un sistema agrario que es el eje de las organizaciones colectiva y familiar. El fenómeno quínoa no es – o no debiera ser- sólo una cuestión de altos precios.


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