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Temas en debate

Régimen de Promoción Cultural

Una parte del pago que se realiza sobre Ingresos Brutos en la Ciudad de Buenos Aires puede ser destinado a apoyar una amplia e importante gama de proyectos culturales. La simplicidad del trámite y la seguridad que el aporte efectuado será recibido por el beneficiario de elección, otorgan un atractivo adicional a todos aquellos que decidan realizar su contribución para optimizar el tejido social.

ImagenLas artes visuales están contempladas en la ley de Mecenazgo.
El Régimen de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires fue creado por ley 2.264 sancionada a fines de 2006. Pero, a pesar del tiempo transcurrido, es todavía insuficiente el número de Patrocinadores o Benefactores privados que se constituyan en una parte indispensable de los planes aprobados por el Consejo de Promoción Cultural, dependiente del Ministerio de Cultura de nuestra ciudad.

El altísimo número de proyectos presentados a lo largo de éstos años y la idoneidad con que fueron seleccionados los que se ajustan a las normas vigentes, hablan de una sociedad creativa e inquieta en la que existen talentos consagrados y muchos jóvenes realizadores que buscan dejar su huella en el mundo de la cultura. De allí la importancia de favorecer el mecenazgo, que es la forma más directa y segura de financiar un rango muy amplio de acciones culturales.

Las actividades factibles de recibir aportes por la vía del mecenazgo están comprendidas en las disposiciones generales de la legislación en vigor y van desde el teatro, la música o diversas expresiones literarias hasta sitios de Internet con contenido artístico, el diseño o, entre otras, las artesanías. Y ¿quienes pueden constituirse en mecenas?, todos los contribuyentes inscriptos en el impuesto sobre Ingresos Brutos.

Las modalidades son dos. Los contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado del Impuesto sobre los Ingresos Brutos pueden destinar a estos proyectos el 100% del monto correspondiente a las cuotas no vencidas del año en curso. El resto de los contribuyentes pueden hacerlo hasta un 2% de lo que hubieran abonado, en concepto de idéntica imposición, durante el año anterior. Los aportes se realizan directamente a través de un depósito en la cuenta bancaria de quien es reconocido como responsable del proyecto que se desea sostener, mediante una boleta que se consigue por Internet.

Ingresar a través de la clave fiscal a la página Web de la AGIP (Mecenazgo), permite seleccionar directamente, de la lista de los proyectos aprobados por el Consejo de Promoción Cultural, aquel (o aquellos) que gocen de nuestro favor o interés. Con esos datos, el sistema genera una boleta con la cual se realiza el pago en cualquier sucursal del Banco Ciudad. Si el importe es inferior a $ 1.000, el pago debe efectuarse en efectivo, cheque o tarjeta de débito del Banco Ciudad, si la contribución es superior a esa suma entonces se utiliza la tarjeta de débito del Banco Ciudad o un cheque. Una vez realizado el desembolso, el dinero ingresa directamente en la cuenta del responsable del proyecto para ser utilizado en su realización y la Dirección General de Rentas toma conocimiento del aporte realizado y considera ese monto como pago a cuenta de su obligación fiscal.

Además de realizar una acción concreta para mejorar el entorno social en el que vivimos y no caben dudas que toda manifestación artística coopera en ese sentido, no es ocioso reconocer que a los Medici se los recuerda mucho más por su asidua práctica del mecenazgo que por su condición de banqueros.

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