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PYMES

Sin cambios en el nivel de ocupación de las PyMES industriales

La debilidad en la demanda laboral de las PyMES industriales -que se mantuvo en 2010 al mismo nivel del periodo anterior (el peor de la crisis) y que registraba similar comportamiento durante el primer semestre del presente año- es una de las preocupaciones que plantea sobre el futuro del segmento empresario el informe especial “Generación de empleo y gestión de recursos humanos en las pequeñas y medianas empresas industriales” difundido recientemente por la Fundación Observatorio PyME.

ImagenLa debilidad de la generación de empleo por parte de las PyMES afecta negativamente la distribución del ingreso.
La síntesis ejecutiva del trabajo destaca, entre otras, las siguientes consideraciones:
  • La elasticidad empleo-producto de las PyMES disminuyó fuertemente respecto a la fase expansiva de 2004-2007. En 2010 por cada punto porcentual de incremento en el volumen de ventas se generó una suba del 0,14% en el nivel de ocupación de las empresas, mientras que en 2007 por cada 1% de aumento en las cantidades vendidas la ocupación crecía el 0,59%, y en 2004 el 0,92%, cuando la elasticidad empleo/producto era cercana a la unidad. Así, la fuerte recuperación del segmento luego de la etapa recesiva 2008-2009 fue prácticamente sin generar empleo. En 2010, mientras que las cantidades vendidas de las empresas aumentaron el 12,1%, la ocupación se incrementó sólo en un 1,7%. En línea con ello, la demanda laboral por parte de las PyMES industriales no aumentó en 2010 respecto a 2009, año en que la contracción en el nivel de actividad resultó en una menor demanda de trabajadores.
  • Aún en un contexto de debilidad de demanda de trabajadores, el 83% de los empresarios que buscaron nuevo personal declaró haber tenido dificultades altas o medias para contratar operarios calificados o técnicos no universitarios, el 67% para contratar universitarios, y el 38% para captar personal sin calificación.
  • Más allá de la coyuntura, el estancamiento en el nivel de ocupación de las PyMES de la industria manufacturera parecería estar constituyéndose en un factor estructural. Durante la crisis de 2008-2009, el ajuste de la ocupación en las PyMES fue mayor que en el conjunto de la industria promedio, muy influenciado por las firmas de mayor tamaño. Como resultado, el nivel de ocupación de las PyMES industriales durante 2010 fue 11,3% inferior al registrado en 2007, y no se advierten señales de que vaya a recuperarse fuertemente durante este año.
  • El actual contexto inflacionario incide negativamente en la evolución de la ocupación. Más allá de la presión por las subas en los costos de producción, la frecuencia de renegociación de precios con clientes y proveedores que impone el actual nivel de inflación, repercute en la postergación de toma de decisiones de gestión productiva, aún entre aquellos empresarios con expectativas de mayor nivel de actividad de la propia empresa. La renegociación continua con clientes y proveedores genera un contexto de incertidumbre que dificulta la planificación de las inversiones más importantes y constituye un limite para el crecimiento de las empresas y para la contratación de nuevos trabajadores en relación de dependencia y por tiempo indeterminado.
  • El grado de dificultad para contratar personal que afrontan las PyMES industriales no parece estar relacionado estrictamente con la imposibilidad de otorgar subas salariales al ritmo de la inflación y equivalentes a los incrementos dados en el total de la industria manufacturera. En efecto, en los últimos años los incrementos salariales registrados para las empresas del segmento fueron en la misma medida que los del promedio de la industria manufacturera a nivel nacional.
  • Sin embargo, y si bien el incremento de salarios en 2010 en las PyMES industriales fue superior al año anterior y estuvo entorno del 25%, por primera vez en los últimos cinco años las empresas del segmento no pudieron otorgar aumentos salariales en la misma magnitud que el promedio de la industria, influido fundamentalmente por las grandes empresas.

En el capitulo de las conclusiones y perspectivas futuras, el informe del Observatorio que dirige el doctor Vicente Donato señala que “la presión por los aumentos en los costos directos de producción y las dificultades de gestión de las empresas en un escenario de alta inflación y tipo de cambio fijo, generan que el empresariado sea conservador en las decisiones de incorporar personal en planta permanente. Todo aumento en la demanda de bienes tiende a ser atendido con aumento de la productividad laboral, más que con la incorporación de trabajadores. En 2010, y por primera vez desde 2003, el crecimiento de las PyMES industriales se basó casi por completo en mejoras en términos de productividad, imitando una estrategia adoptada por las empresas más grandes del sector desde 2003”.

Por otra parte, destaca que “en los próximos años, o bien los aumentos salariales otorgados por las PyMES no podrán equiparar a los que sean dados por las grandes empresas de la industria manufacturera, como ocurrió en 2010. O bien el nivel de su productividad deberá incrementarse a un ritmo superior al de las grandes. En cualquiera de estos escenarios es difícil que evolucionen positivamente la ocupación y los salarios de las PyMES industriales. Puede ocurrir que aumente el nivel de ocupación pero sin aumentos importantes en la remuneración promedio, o que los salarios se incrementen junto con la productividad, pero sin la incorporación de nuevos trabajadores”.

Y concluye que “el menor ritmo de crecimiento en la generación de empleo por parte de las PyMES industriales y la necesidad de incrementar la productividad para contrarrestar las subas de los costos directos de producción podría afectar negativamente la distribución del ingreso en la Argentina”.


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