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PYMES

TICs en PyMES metalúrgicas de la pampa gringa

Nuestra mirada se reduce a una micro/exposición de casos exitosos, los que sirven para ejemplificar los alcances de un programa instrumentado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) que, con carácter de prueba piloto y cofinanciado con el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo condujo a la implementación de Tecnologías de la Información y la Comunicación -TICs- destinadas a mejorar la competitividad en más de 120 PyMIS metalúrgicas seleccionadas en buena parte del país.

ImagenEl uso de las TICs en las PyMES metalúrgicas
Para irradiar los beneficios del mencionado programa –ADIMRA TICs- la entidad empresaria instituyó diversas “ventanillas” en los principales centros metalúrgicos de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fe, en la que visitamos empresas de Gobernador Gálvez, Las Parejas y Rafaela así como también nos detuvieron las experiencias vividas al sur de Rosario, en el Parque Industrial Alvear y en Cañada de Gómez.

Una primer conclusión es que no es menor el impacto favorable que en todas las firmas produjo la incorporación de TICs merced al financiamiento (vía reembolsos) de ADIMRA / FOMIN. En principio, de 279 diagnósticos realizados fueron seleccionadas 123 solicitudes de empresas que pudieron concretar sus proyectos. Así pues, complementando “los fierros” con software de avanzada, asistencia técnica y capacitación personalizada, en menos de un año el éxito coronó la inversión dispuesta demostrando su valía con la instalación de sistemas informáticos que, fundando hitos, se traducen en “un antes y un después” entre las empresas beneficiadas en términos de ganancia de productividad y eficiencia competitiva.

Beneficios

El subsidio promedio otorgado por ADIMRA TICs se acercó a 7 mil dólares por PyME, una cifra que parece exigua frente al saldo ampliamente positivo del balance final. En realidad no lo es. Cada beneficiario debió complementar el uso de esos recursos con los suyos, en un “50 y 50” que en no pocos casos resultó algo mayor. Tal inversión permitió implementar diversas soluciones “a medida”, en orden a la ejecución de proyectos que una y otra vez fueron pospuestos de la nómina de prioridades que a diario deben afrontar las empresas pequeñas y medianas. Esto es, con herramientas de diseño y/o manufactura asistidos por computación, software para automación de equipos, desarrollos genuinos para optimizar la gestión integral de PyMES (compras, stocks, producción, administración y comercialización) o bien, para favorecer sus relaciones comerciales con clientes locales y del exterior, mediante la instrumentación de páginas webs y comunidades virtuales que ya funcionan en tiempo real a toda hora.

Por caso, la instalación de un software aplicado al diseño y la manufactura de matrices para el estampado de chapas significa para su propietario un ahorro de 160 horas mensuales de máquina (16.000 pesos/mes). Otro fabricante de cabezales maiceros potenció su cortadora de chapa con un soft que descifrando la mejor combinación de las piezas sobre cada lámina, para no desperdiciar el material, ahora le permite maximizar su aprovechamiento. Otro autopartista implementó un sistema automático de stocks mediante un software inteligente, lo que le posibilitó un gran ahorro de personal dedicado a su organización, beneficiando a su vez la calidad de atención a sus clientes.

En definitiva, para resumir el alcance de las mejoras logradas con las TICs implementadas merced al programa, es menester agruparlas en función de sus beneficios: Reducción de costos y tiempos de producción. Mejora de la calidad y racionalización de áreas de diseño. Reducción de stocks y su adecuación a las necesidades de producción. Mejor vinculación y atención a los clientes.

Soluciones adecuadas para la toma de decisiones en cada PyME.

A medida

Cada proyecto traduce la suma de esfuerzos y desvelos transcurridos hasta la hora de concretarlos. Es el caso de Edmundo Rubén Salvia, socio gerente de Plasticraft S.R.L. para quien la incorporación de un sistema de control integral de la gestión administrativa + la de producción, fue una excelente decisión. Estamos más que satisfechos, “Programas como ADIMRA TICs hacen que el pequeño empresario se sienta apoyado. Ellos financiaron parte de la inversión y nosotros el resto, lo que promueve la necesidad de redoblar esfuerzos para superarte día a día”.

Aprovechar las oportunidades

Plasticraft, una de las PyMES más calificadas del gran Rosario, emergió de las cenizas tras un incendio en los ́90 y la odisea del 2001; hoy su planta, a pasos de las grandes aceiteras en Gobernador Gálvez, es formidable. Kilómetros al norte, al sur de Rosario llegó en los `50 un catalán republicano sin otra fortuna que su espíritu emprendedor. Los cercanos talleres del ferrocarril demandaban repuestos, fundiciones, fierros. Gregorio Broquetas no desaprovechó la oportunidad. Hoy su empresa, ya tradicional y aún familiar, es patrimonio de sus hijas con nietos y la maneja uno de sus yernos –el doctor Carlos Morchio– que sabe aprovechar “las oportunas propuestas que nos ofrecen las instituciones públicas / privadas de apoyo PyME: Fontar, SePyME, el Ministerio de Trabajo, la Agencia Provincial de Desarrollo o el Centro Tecnológico Censabella; o en este caso, ADIMRA TICs”. Tal ayuda consistió en la implementación de un software tan avanzado “que nos obligó a cambiar el soporte de hardware y también nuestra misma cultura corporativa”. Gregorio Broquetas S.A. funde más de 150 toneladas anuales de metales no ferrosos y sus aleaciones (cobre, bronce, zinc, latones especiales) concentrados en la fabricación de piezas -bujes fundidos y mecanizados; barras, coronas, placas para intercambiadores de calor, cojinetes e innumerables repuestos- para distintos sectores productivos: maquinaria e implementos agrícolas, terminales automotrices, plantas siderúrgicas y proveedores industriales de grandes empresas (de servicios públicos, aceiteras, otras fábricas). “Antes disponíamos datos segmentados –explica– mientras que ahora toda la información está integrada en red -ventas y gestión de clientes, compras y proveedores, stock por almacenes, caja y bancos, contabilidad general, control de producción, sueldos y jornales- lo que nos permite agilizar nuestro manejo integral del negocio. Se gana tiempo, todos los sectores de la empresa están conectados entre sí y con el mundo, nos facilita la toma de decisiones y nos ayuda a producir mejor. Es una mejora importantísima para toda la empresa”, enfatiza Morchio.

Tesoros

Llegamos a Cañada de Gomez..Cruzando las vías se aloja la fábrica de Ciarrocchi S.R.L. , dedicada a mecanizar componentes para la maquinaria agrícola y autopartes para la industria automotriz. “Hace más de 45 años – recuerdaWalter Ciarrocchi, gerente de la firma- mi padre instaló acá un pequeño taller de reparaciones; desde entonces yo crecí entre tornos. Después nos hicimos socios y comenzamos a fabricar, de acuerdo a los planos y exigencias de cada cliente, piezas metálicas en serie, irradiando ventas a las grandes terminales que operan en un radio de 80 kilómetros. Claro que para toda PyME, siempre hay un antes y un después. El nuestro fue la certificación ISO 9000 en 2001. Nos permitió ampliar la cartera de clientes y asumir una cultura productiva diferente: La calidad impone condiciones de mejora continua. De modo que calificamos al personal y modernizamos nuestro parque tecnológico con la incorporación de ocho máquinas con CNC y equipamiento de última generación (6 tornos y 2 centros de mecanizado) con el que es posible hacer gran producción a valores competitivos. No obstante, nos faltaba un paso; y lo dimos: el software que implementamos con ADIMRA TICs es ahora el que alimenta la programación de toda nuestra producción. La Tic cambia todo, enfatiza Ciarrocchi: Con “números en la mano” nos ofrece una mayor capacidad de decisión, no sólo para determinar precios sino también saber con certeza qué día de cuál semana tendremos tal máquina libre para encarar otro pedido, lo que a su vez nos permite reestructurar las compras en función de la entrada en máquina de cada trabajo. Es más, agrega, “la implementación de todo el paquete –instalación, capacitación, carga de datos y digitalización de piezas hasta el arranque del sistema- fue sensacional. Todo el proceso que condujo a la concreción del proyecto, desde su presentación a la asistencia recibida, se canalizó a la perfección”.

Ventanillas

Más de 500 kilómetros, desde la orilla del Paraná hasta casi lindar con Córdoba, recorrió en esta oportunidad el cronista para visitar las empresas que ahora se ufanan con sus flamantes TICs. Las Parejas es buen ejemplo de ello. Así lo revela la ingeniera María Isabel Borghi, la gerente de la Fundación CIDETER, el centro de desarrollo e innovación tecnológica que promovió el Cluster de Fabricantes de Maquinas Agrícolas y Agropartes de la región, la principal productora de este complejo en la Argentina. Así como el Centro Tecnológico Censabella (también de aquilatada trayectoria) operó como “ventanilla” de ADIMRA TICs en Rosario, la Fundación CIDETER hizo lo propio en Las Parejas, a cuyo parque industrial arribamos para recorrer la planta de Acería 4C S.A. , la empresa de los Capisano.

Forjadores de acero (procesan unas 1200 toneladas al año) lo transforman en autopartes para maquinarias agrícolas, o para acoplados, repuestos industriales, matrices usadas por las plantas automotrices o componentes de válvulas que sirven a la elaboración de alimentos y al flujo de líquidos emanados por la industria petroquímica. “Son miles de productos los que fundimos en distintos aceros -explica Edgardo Capisano- y cada uno nace de un molde por cuya boca ingresa la colada. La incorporación del software que controla el nuevo equipo (un “reciclador ecológico”) nos permite recuperar un mayor porcentaje de arena, además con mejor calidad para su re-uso, posibilitando la detección de toda impureza que, si eventualmente no se descartara, conspiraría con la calidad del molde que es la fuente del producto a proveer. O sea que dimos un paso adelante muy significativo, no sólo por razones económicas sino también a favor del cuidado medioambiental.

Logros

Ya en Rafaela apreciamos los logros de otras empresas beneficiadas. En el caso de WB S.A. , una pequeña empresa dedicada a la fabricación de silos y máquinas para procesar alimentos balanceados -que comercializa en el campo local y el del sur de Sudamérica- la puesta en marcha de su nuevo sistema ERP (“Planificación de recursos empresariales”, según sus siglas en inglés) ha signado un cambio notable en el desempeño de la compañía: “Además de obtener información al momento –destaca Juan Chávez, integrante del Departamento Técnico de la empresa- seguimos los tiempos reales de los procesos, lo que nos permite administrar los stocks de materia prima teniendo la posibilidad de modificar la ruta de cada componente. Hicimos toda una matriz de estos códigos y su seguimiento nos facilita la organización de toda la producción. De ellos surgen las necesidades de compra, la disponibilidad de las máquinas, la carga horaria laboral o el cálculo de costos”. En ese sentido, el hecho de disponer los datos de todos los procesos productivos y tenerlos sistematizados –afirma él- constituye por sí una gran ventaja competitiva.

En idéntico sentido mostraron su beneplácito los responsables de Frautschi S.A. , fabricantes de válvulas y accesorios de acero inoxidable para la industria alimenticia, de bebidas, química y farmacéutica: “Nos restaba modelizar nuestro sistema de gestión integral de negocios pero para el módulo de Producción. El proyecto aprobado por ADIMRA TICs nos sirvió para ello. Al fabricar una variedad importante de productos, que en suma insumen unos 5000 ítems, el desafío es optimizar el manejo de tamaña complejidad mediante una planificación flexible que nos otorgue mayor capacidad de respuesta a las demandas cambiantes de producción, a la vez que identificar sus cuellos de botella, conocer el estado de los procesos en ejecución, las colas de espera, los stocks de materia prima, intermedios y finales. Lo logramos” afirmó Silvana Buffa junto al ingeniero Leonardo Boero, gerente de Recursos Humanos y Administración y encargado de Planificación y Control de Producción respectivamente de la empresa.

Tecucé

La última entrevista nos reunió con Diego Turco en el Centro Comercial e Industrial de Rafaela. Además de integrar la Cámara de Industriales Metalúrgicos de esa entidad –que operó como “ventanilla” local de ADIMRA TICs- el entrevistado recibió los beneficios del programa por su empresa, JIT S.R.L. , fabricante de lubricadores para maquinaria agrícola, y como miembro del Grupo UNESA (consorcio que exporta herramientas integrado mayoritariamente por empresas radicadas en San Francisco, Córdoba).

En uno y otro caso, esta nueva experiencia se asocia a las prácticas de mejora continua que compromete a cada empresa con sus políticas de Calidad Total. En el caso del Consorcio, ADIMRA TICs dio a sus integrantes las soluciones que precisábamos: vincularnos informáticamente, tener presencia en el mundo, asistirnos tras la búsqueda de proveedores locales, capacitar a nuestro personal, etcétera subsidiarnos. En el caso de JIT “después de haber diseñado el producto corporativo y tras un diagnóstico que mostraba las falencias de cada integrante del Grupo UNESA, trabajamos en el aprovechamiento del TICs hacia el interior de nuestras empresas. En nuestro caso asociamos el proyecto con nuestras políticas de Calidad, implementando el módulo de gestión de la producción –su planificación y programación– en beneficio de la certificación ISO 9000 que finalmente obtuvimos. Fue una excelente combinación”.

Con saldo muy favorable

Turco agrega que “la puesta en funcionamiento del sistema, la capacitación de las personas, los propios desarrollos que nos exigió este ejercicio, demuestran que sus beneficios superaron holgadamente el gasto económico que debimos afrontar”. “Otro de los aspectos relevantes del Programa es que tiene un carácter más amplio; el de la promoción industrial en una doble acepción: entendida como derrame de beneficios que convocan a sumar productividad y así poder ganar competitividad y con un aspecto que suelen soslayar otros programas similares: el desarrollo de proveedores locales. Fue muy oportuno haber trabajado sobre la demanda de las empresas, por un lado, a la vez que acercarles la oferta de la zona para proveer soluciones que exigen el trabajo ‘codo a codo’ entre el proveedor y el usuario. En sí, trabajamos con distintas empresas desarrolladoras de software; cada una personalizando la atención a ‘su’ cliente. Fue un aporte mutuo muy interesante. Creo que una de las grandes enseñanzas que deja este Programa es que disponiendo una herramienta financiera, se pueden desarrollar proveedores locales que de hecho existen en el medio zonal, pero que necesitan un incentivo para culminar algún producto nuevo. Ese fue el caso de ‘mi proveedor’: una vez que terminó su primer producto ‘a nuestra medida’, ahora lo vende a toda la cadena de valor local. También fuera de Rafaela y San Francisco”.√

Escribe Luis Sznaiberg

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