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Temas en debate

TRUMPocalipsis: Cunde el desconcierto !!

Desde Washington escribe Miguel Ponce*.

El gran problema de la política exterior estadounidense es que los republicanos no creen en el multilateralismo y los demócratas no creen en el libre comercio, tal como bien lo explicó una vez en la Universidad de Harvard el ex Secretario del Tesoro de los Estados Unidos bajo el mandato de Bill Clinton, Lawrence Summers. Bueno, ahora Estados Unidos eligió un presidente que no cree ni en el libre comercio ni en el multilateralismo...

ImagenMiguel Ponce señala que,se quiera o no, habrá cambios.
Ganó Donald Trump y cuando dije que si él llegaba a la Casa Blanca "olvídense de la lluvia de dólares”, me quedé corto. Con el diario del día después, transcurridas las primeras horas del temblor que produjo el resultado de la llamada "elección del siglo", todos los actores y factores de poder recalculan su estrategia. En efecto, queda claro que las dos principales preocupaciones, allí donde se esperan cambios, son las que refieren a la política migratoria y al comercio exterior.

En ese “recalculando”, está incluido el propio Trump. Durante su primer discurso emitió un mensaje conciliador en la que señaló será “el presidente de todos” y reconoció el valor de su contrincante, la candidata demócrata Hillary Clinton; se entrevistó con Barack Obama de quien aseguró escuchará consejo; designó de inmediato a los representantes de la comisión de transición; y se reunió en el Capitolio con la cúpula de líderes de un Partido Republicano que lo mira de reojo; entre otros hechos, a modo highlight. Pero aunque los primeros y -huelga admitir-raudos pasos del presidente estadounidense electo implican rectificaciones de sus dichos y anuncios durante la campaña, la reacción empresarial estadounidense es de "wait and see".

En ese sentido, ha sido bien recibido el nombre que ha trascendido para ocuparse de la Secretaria de Comercio: Lew Eisenberg, quien posee una larga trayectoria comercial y experiencia en temas logísticos, especialmente los portuarios. Sin embargo, campea un sentimiento sobre un futuro pesimista: se temen guerras comerciales y represalias, entre otras dificultades. Y esa actitud de “compás de espera” empresarial se traduce hoy en la suspensión de las decisiones de inversión, al menos hasta que se conozcan exactamente los nombres y el programa económico que guiará al sector durante la era Trump.

Es que la llegada de un presidente dispuesto a erigir una “política de muros” marca un corte en el sistema global que trasciende las propias fronteras de Estados Unidos, tanto a nivel político-económico como social. Y en medio de esta paralización que se produce a nivel de todas las inversiones y decisiones económicas del sector empresarial estadounidense desconcertado, para la Argentina es de vital importancia lograr la continuidad de la agenda bilateral, o al menos tener pistas de hacia dónde vamos.

Personalmente me he reunido en el Capitolio con líderes parlamentarios de las comisiones económicas involucradas, con destacados representantes empresariales y con think tanks de peso con fluida llegada a la nueva administración. Ninguno, y repito: ¡NINGUNO!, pudo asegurarme cómo seguiría el vínculo comercial con la Argentina ni exponerme los lineamientos de la que será la nueva política económica estadounidense.

Sin dramatizar y yendo por partes, en los hechos debemos preocuparnos puntualmente por temas como la continuidad del estudio y revisión de Sistema General de Preferencias (SGP) y del programa de apertura de oficinas provinciales para agilizar las exportaciones de las PyMEs y economías regionales hacia Estados Unidos. También es necesario saber si peligran las 20.000 toneladas de carne argentina comprometidos para 2017 y la exportación de los limones tucumanos, entre otras producciones que empezaban a retornar a ese mercado.

Me dirán “aún es temprano para saberlo” y estoy de acuerdo. Pero lo que sí sabemos es que implicará la necesidad de rápidos reflejos por parte del sector político y económico argentinos, más cuando ya tenemos la certeza de que la “lluvia de dólares” no llegará; y que, por lo menos, se demorarán todos los planes de inversión de empresas estadounidenses en el país.

* Ex subsecretario de Industria y Comercio / Director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI (#CECES21)

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