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Economía internacional

UNCTAD: Regulaciones y el papel del Estado.

"Los líderes políticos del mundo afrontan una combinación de poca inversión, caída de la productividad, comercio estancado, crecimiento de la desigualdad y aumento de los niveles de déficit", dijo el secretario general de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) Mukhisa Kituyi. Para que la economía mundial vuelva a crecer, dice el informe anual “Comercio y Desarrollo”, los gobernantes necesitan aplicar políticas macroeconómicas audaces, reforzar la regulación de las finanzas y aplicar políticas activas de industrialización.

ImagenLa UNCTAD aboga por cambios en la política económica
El bajo crecimiento de las economías desarrolladas pesa con fuerza en el menor crecimiento global dice el informe que recuerda que en Estados Unidos y en la eurozona el crecimiento de este año girará alrededor del 1,6 por ciento, mientras que se estancará en Japón.

Los expertos puntualizan que se desconoce el impacto que el "brexit" tendrá en las economías británicas y europeas y que aún no es posible vaticinar el posible efecto de contagio en otros países de la zona euro,, pero aseguran que el lento crecimiento de las naciones más ricas está afectando al mudo en desarrollo que, en promedio, crecerá un 4 por ciento este año, lo que significa unos 2,5 puntos porcentuales por debajo de los índices pre crisis.

Sin embargo, la UNCTAD señala que hay fuertes variaciones entre los países y regiones en desarrollo y pone como ejemplo el hecho de que América Latina esté en recesión mientras que Asia sigue creciendo, aunque a un ritmo menor que en los años precedentes. Mientras el conjunto de naciones en desarrollo (incluidas las de África y Asia) crecerán un 3.8 por ciento, América Latina decrecerá 0.2 puntos porcentuales.

Ante esta realidad, los economistas advierten de que no sería sorprendente si el crecimiento mundial cayera por debajo del 2,5 por ciento registrado en 2014 y 2015.

El estudio destaca que las inversiones siguen estancadas- subraya que en el sector privado es un 3 por ciento menor que hace 35 años- y es taxativo en destacar que las grandes empresas no reinvierten sus beneficios en capacidad productiva o empleos.

Advierte de que los países en desarrollo son cada vez más vulnerables a la volatilidad de los mercados financieros mundiales y que la desregulación financiera en las economías emergentes reduce la proporción entre los beneficios y la inversión.

La entidad alerta, así mismo, que en la segunda mitad de 2016 existe el riesgo de una espiral deflacionista, con fuga de capitales y devaluación de monedas, lo que provocaría una reducción en los ingresos de los gobiernos.

Varios exportadores de materias primas ya han tenido que enfrentarse a problemas de deuda, advierte la fuente, escenario que se podría generalizar.

Ante esta peligrosa situación, la UNCTAD solicita que se eliminen las brechas fiscales para las grandes empresas, que se apliquen medidas de regulación que aseguren inversiones a largo plazo y más diversificación de los sistemas financieros, incluyendo un papel más importante para los bancos de desarrollo.

La organización sugiere que las economías avanzadas ayuden al crecimiento sostenible con medidas fiscales proactivas, incluyendo más gasto en infraestructuras y apoyo a políticas monetarias y de redistribución de la renta, tales como una normativa sobre salario mínimo, impuestos progresivos y programas de protección social.

Por su parte, los países en desarrollo deberían reconstruir la demanda interna y tener margen de maniobra fiscal para adaptarse a los cambios bruscos en la economía mundial.


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