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Procesos de integración

Un medido primer paso

Ni la crisis política brasileña ni los reclamos del sector agrícola europeo fueron obstáculos para que la Unión Europea (UE) y el Mercosur intercambiaran finalmente, en Bruselas, las ofertas de acceso a sus respectivos mercados de bienes, servicios y establecimiento, y licitaciones gubernamentales en la negociación de un acuerdo de asociación, después de varios años de prórrogas en las tratativas entre los representantes de ambos bloques. "Es el primer paso para reanudar nuestras negociaciones comerciales", indicó a través de la red social Twitter la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, al considerar que el intercambio de ofertas es "importante económica, política y culturalmente” .La funcionaria reconoció en una reunión del Parlamento Europeo que el progreso logrado en las negociaciones se produjo en el marco del “giro que hemos visto en los cuatro países del Mercosur en los últimos meses” (asunción de Macri a la presidencia de la Argentina mediante). Repercusiones en el viejo continente.

ImagenEn Bruselas, los jefes negociadores intercambiaron las ofertas.
En los próximos días, ambas partes estudiarán las ofertas presentadas y los jefes negociadores volverán a reunirse antes de fines de junio para "hacer un balance de la negociación” y preparar un calendario de reuniones para el segundo semestre del año para seguir avanzando en la concreción de” un acuerdo de asociación integral, ambicioso y equilibrado".

En la reunión con los eurodiputados, Malmström sostuvo que la UE tiene unos intereses ofensivos "fuertes" con el Mercosur pero también "algunos intereses defensivos específicos en los sectores agrícolas” ,y aseguró que el bloque subregional sudamericano "ya ha indicado que está dispuesto a mejorar sus ofertas durante la negociación", e hizo hincapié en que el acuerdo "ofrece a los exportadores e inversores de la UE un mercado atractivo" que actualmente les supone, sólo en tarifas y derechos, más de 4.000 millones de euros anuales.

Ante el rechazo de los ministros de Agricultura de 13 países de la UE a la inclusión de productos agrícolas sensibles -como lácteos y carnes- en la oferta a negociar, la Comisión Europea se comprometió a llevar adelante, simultáneamente con las negociaciones, una nueva evaluación de sostenibilidad de la parte comercial del acuerdo que cubrirá los derechos humanos y el impacto económico, así como un estudio adicional-pedido por Francia- de los aspectos acumulativos e impactos de los distintos acuerdos de libre comercio, negociados y en negociación, en el sector agrícola europeo.

Por su parte, David Martin, portavoz del grupo que integran los diputados Socialistas y Demócratas, uno de los más numerosos en la Eurocámara, destacó en un comunicado las ventajas que ofrece el acuerdo a la hora de derribar "las medidas proteccionistas actuales que significan que amplios sectores de los mercados de bienes, servicios y contrataciones públicas están actualmente fuera del alcance de las empresas europeas". Pero, al mismo tiempo, pidió "tener en cuenta los intereses defensivos de la UE, sobre todo en el sector agrícola".

También opinó el eurodiputado portugués Carlos Zorrinho, miembro de la delegación para el Mercosur, quien señaló que “hay condiciones técnicas para el acuerdo, pero Europa está en un momento económico de estancamiento y cuando hay crisis, los políticos suelen ser más débiles ante los grupos de interés”. Y agregó: “Aunque el sector agrícola sigue siendo muy importante, todo lo que tiene que ver con nuevos servicios, sociedad digital, cooperación con la industria energética, son también productos sensibles que hacen también parte del paquete .Creo que el acuerdo final traerá algunos productos que serán protegidos, pero no será en la proporción que se exige en este momento. Habrá un avance negociado”, concluyó con tono optimista, pero más bien moderado.

Tanto la Irish Farmers Association (IFA) como COPA-COGEPA (la organización que agrupa a entidades empresarias y cooperativas agrícolas europeas) reiteraron su planteo para que la oferta en la agricultura excluya los productos sensibles. El secretario general de COPA, Pekka Pesonen, sostuvo que “si bien se hicieron algunos modificaciones en la oferta inicial de la UE, las mismas no son suficientes para nosotros”, al tiempo que expresó su decepción de que se siga incluyendo a la agricultura sensible, sin que la CE avance en la realización de una evaluación del impacto del acuerdo sobre la actividad del sector.

Por otra parte, el dirigente agropecuario enfatizó que el Mercosur” ya es un importante exportador de productos agrícolas a la UE, con un 86 % de nuestras importaciones de carne vacuna y un 70% de nuestras importaciones de carne aviar que proceden de los países que lo integran. Ellos no necesitan de los contingentes arancelarios adicionales para aumentar su comercio con la UE”. Finalmente, Pesosen fue muy duro al referirse a la calidad de la producción agrícola proveniente del Mercosur: “Esas importaciones no cumplen con las normas ambientales y estándares de calidad de la UE y todavía hay preocupaciones acerca de aspectos de seguridad de la producción de carnes en esos países como, por ejemplo, la trazabilidad”.


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