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Política industrial

Un plan estratégico para la industria metalúrgica

En el marco del Congreso Metalúrgico del Bicentenario, que tendrá lugar en el Centro de Convenciones Golden Center -Parque Norte- los días 2 y 3 de junio, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina presentará un Plan Estratégico Sectorial para el período 2010-2020, elaborado por la Comisión de Política Industrial de la entidad. Previamente funcionarios oficiales, economistas, docentes y dirigentes empresarios y sindicales tendrán a su cargo el análisis de los siguientes temas: Ejes para consolidar los proceso de creación de empleo; rol del Banco Central en los procesos de desarrollo; articulación pública-privada; calidad educativa para el desarrollo; tecnología e innovación; competitividad industrial; desarrollo sustentable; internacionalización de la industria metalúrgica y regionalización como estrategia de inserción internacional. Para el cierre ha sido invitada la Presidenta de la Nación.

ImagenEl presidente de ADIMRA, Juan C. Lascurain, presentará el Plan Estratégico para la industria Metalúrgica 2010-2020.
En su introducción, el documento resalta que “la industria metalúrgica –que integra la siderurgia con la metalmecánica, la electromecánica y la electrónica- tiene un rol central para el desarrollo económico sustentable en el largo plazo, debido a su articulación con el resto de la economía, su alto valor agregado y contenido tecnológico. Por lo tanto, no existe desarrollo económico posible sin industrialización y para ello es condición necesaria la presencia de un sector metalúrgico fuerte e integrado, tanto al interior de su cadena de producción como con el resto de los sectores de la economía”.

Más adelante, el Plan Estratégico Metalúrgico, cuya presentación en el Congreso del Bicentenario estará a cargo del presidente de ADIMRA, Juan C. Lascurain, destaca que la experiencia internacional indica que “los procesos exitosos de crecimiento económico se han caracterizado por la progresiva articulación intersectorial e intraindustrial de su tejido productivo, elevando los niveles de competitividad de la economía a través de la difusión del progreso tecnológico”. Y subraya que, en ese proceso, la producción interna metalúrgica desempeña un papel protagónico por el mayor dominio técnico de su actividad y la posibilidad de impulsar la difusión de la tecnología en condiciones más adecuadas a los recursos y necesidades locales”. De allí que, en los países industrializados y en los de reciente desarrollo, el sector representa más del 40% de las exportaciones, “siendo una de las industrias más generadoras de mano de obra y con mayor valor agregado en relación al valor bruto de producción”.

En otro capítulo, y luego de reseñar la evolución del sector en el país y enumerar los requisitos de carácter macroeconómico e institucional necesarios para sustentar el desarrollo industrial, el trabajo detalla las áreas estratégicas para que la industria metalúrgica “crezca en forma sostenida en los próximos años, dando un salto cualitativo en el mediano plazo y consolidando las bases esenciales para su desarrollo en el largo plazo”. Dichas áreas son, entre otras: Desarrollar las cadenas de producción/sustituir importaciones; promover la inversión para aumentar la capacidad productiva; preservar el mercado interno/administrar el comercio; promover las exportaciones; incentivar la internacionalización y la integración productiva de las empresas de capital nacional; incrementar la disponibilidad y la calidad de los recursos humanos; ampliar y mejorar las condiciones de financiamiento; promover el “Compre Trabajo Argentino”, y facilitar el acceso a los programas de apoyo a la Investigación y Desarrollo y la Tecnología.

En el capítulo final, el trabajo propone las acciones de tipo tributario/fiscal; financiero; de comercio exterior; tecnológico y de formación que requiere cada una de las citadas áreas.

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