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Economía internacional

Un repaso de la actividad industrial mundial

“La actual desaceleración de las economías industrializadas de Europa ha dañado el proceso de recuperación global. Se suma a ello la proyectada escasez de suministro de energía en la próxima temporada de invierno boreal, que podría profundizar la vulnerabilidad económica y desestabilizar la producción industrial. Por tanto, no se espera un panorama positivo para el sector industrial en los próximos meses, mientras no se encuentre una solución a los problemas políticos y económicos que presenta Europa”. Así define la incertidumbre en que se desenvolverá la actividad industrial mundial en lo que resta del año -en la que influye la escalada de tensiones geopolíticas que, además de interrumpir el débil crecimiento de la actividad, podría provocar una nueva recesión económica-, un informe de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) sobre el desempeño de la producción manufacturera global en el primer semestre de 2014.

ImagenEn el desaceleramiento de la industria mundial incluye la caída de la actividad del sector de las comunicaciones.
Según el informe de la CIU, la apuntada desaceleración de la actividad industrial se observó tanto en los países industrializados como en las economías en desarrollo y emergentes. Por ejemplo, tomadas en conjunto, en las economías industrializadas luego de una breve recuperación, la tasa de crecimiento interanual de la producción manufacturera bajó del 2,5%, en el primer trimestre, al 1,5% en el segundo trimestre de 2014. Entre los sectores que resultaron más afectados se encuentran productos químicos, productos metálicos, equipos de comunicación y automotores.

Por su parte, entre enero y junio de 2014, la producción manufacturera de los Estados Unidos aumentó 3,7% en relación al primer semestre de 2013, superando las tasas de crecimiento registradas en los últimos años. La rápida recuperación de la industria en América del Norte, principalmente Estados Unidos y Canadá, se refleja en un crecimiento de la actividad superior al promedio de las economías industrializadas.

En tanto, en la Unión Europea se verificó una desaceleración en la actividad industrial, con un leve incremento de 1,4% en el segundo trimestre, luego de registrar un aumento de 2,4% en enero-marzo de 2014. “La tasa de crecimiento de la producción disminuyó en la mayoría de los países europeos, entre los que se destacan Francia, Alemania, Italia y Suiza. La recuperación de la zona euro resultó obstaculizada por el deterioro de las perspectivas económicas, así como por la falta de reformas estructurales y el incremento de los costos laborales en algunas economías”.

El informe de la CIU agrega que “el desempeño negativo de la industria del Este Asiático se debió principalmente al enlentecimiento del crecimiento de la producción en Corea y Japón. Mientras el sector industrial coreano registra tasas de crecimiento negativas desde el tercer trimestre de 2012, el incremento de la producción manufacturera de Japón cayó desde el 8,2% verificado en el primer trimestre al 2,6% en el segundo trimestre del año. La importante recuperación observada a comienzos de 2014 es atribuido a las reformas impositivas impulsadas en el marco del ajuste fiscal que lleva adelante la economía nipona”.

Al concentrarse en el desempeño de las economías emergentes, el trabajo destaca que “el crecimiento de la producción industrial promedió 8,6% en el primer trimestre del año, verificándose un incremento menor en el segundo trimestre (6,5%), en términos interanuales”. En este caso, el freno es consecuencia del descenso en la tasa de crecimiento de la producción manufacturera china, la cual aumentó 9,3% en el período abril-junio de 2014, casi cuatro puntos porcentuales por debajo del incremento observado en el primer trimestre (13,1%).

Por último, en América Latina la evolución negativa de la producción manufacturera se profundizó en el segundo trimestre, registrando un descenso de 1,9% en relación a igual período de 2013. Este desempeño negativo se explica fundamentalmente por una caída en la demanda de los productos de exportación de la región.


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