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Miércoles 23 de Octubre, 2019
Procesos de integración

Una permanente tarea de construcción

“En el Mercosur se siguen sumando iniciativas como la de un Parlamento, que de Parlamento sólo tiene el nombre. No tiene capacidad normativa y no tiene resuelto el problema de su composición y representación... Se instalará en un Mercosur que no tiene supranacionalidad, sostuvo Enrique S. Mantilla en el acto central de la celebración anual de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA). No sin ironía, el titular de la entidad se refería al nuevo impulso que recibió la institución parlamentaria desde la llegada de Carlos “Chacho” Alvarez a la presidencia de la Comisión de Representantes Permanente del Mercosur.

ImagenesEnrique MantillaDidier Opertti Badán
Para Mantilla, en el bloque subregional es necesario “algún tipo de brújula, pues hemos entrado en un Mercosur de tres sistemas, es decir tres intersecciones”, a los que identificó de la siguiente manera: 1) el de la Argentina y Brasil, que acordaron un Mecanismo de Adaptación Competitiva; 2) el que conforman Paraguay y Uruguay, uno con productos de origen Mercosur pero con una composición de bienes importados diferente a los otros países, y los dos con mayor plazo para los regímenes especiales de importación, y 3) el que constituye Venezuela con un proceso de adhesión en marcha, con capacidad de participación política y colaboración en proyectos de infraestructura y energía”.

Si bien son reconocidos estados de desarrollo diferentes mediante políticas específicas, el presidente de la CERA señaló que “hay que ser prudente con la creación de intersecciones, ya que pueden implicar la introducción de tensiones de fragmentación estructural y por eso, recomendó “no superponer reformas sobre reformas”.

A juicio de Mantilla, en esta etapa del Mercosur lo más importante “es darle consolidación y coherencia y ponerlo más cerca de la gente... Ahora es el momento del Mercosur de los proyectos: infraestructura, energía, cadenas de valor, educación, coordinación de la lucha contra los traficantes y las amenazas de los terroristas. Se debe tener una organización económica de calidad para poder combatir la pobreza y fortalecer la estrategia de crecimiento del empleo”.

DESDE LA ALADI


Al día siguiente se reunió el Consejo del Mercoex, un organismo empresario que nuclea a las entidades representativas de la actividad del comercio exterior de los países del Mercosur. En ese ámbito, el secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración, Didier Opertti Badán, disertó sobre los nuevos desafíos que enfrenta el organismo regional.

Al responder a una de las preguntas que se formuló durante su presentación, – ¿los gobiernos y los particulares tienen confianza en instituciones de integración como el Mercosur y la ALADI?–, el ex canciller de la República Oriental del Uruguay afirmó que “las instituciones de integración son todavía jóvenes y necesitan aún de una permanente tarea de construcción y afirmación, sin la cual se corre el riesgo de la dilución y falta de vigor que no es lo mismo pero es igual en sus efectos”.

En otro tramo de disertación, Opertti Badán se detuvo en la nueva etapa de relacionamiento de la ALADI con los sectores privados. Sus dos consejos asesores –Laboral y Empresarial–, que “invernaron” desde principios de la década del ‘90, volvieron a ser convocados y están funcionando sobre la base de normas provisionales que han introducido ajustes en sus respectivos reglamentos. El Consejo Asesor Laboral, que se viene reuniendo desde noviembre de 2005, ha propuesto al Comité de Representantes del organismo regional la realización de una investigación para evaluar el impacto de los Acuerdos de Libre Comercio sobre el nivel de empleo de los países miembros, mientras que el Consejo Asesor Empresarial fue citado para los días 13 y 14 de noviembre próximo para analizar, en Montevideo, la problemática de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Con el renovado impulso dado a los dos consejos asesores, concluyó Opertti Badán, “estamos asegurando la participación de la sociedad civil en su conjunto en la construcción del Espacio de Libre Comercio que, ciertamente, no podrá agotarse exclusivamente en las regulaciones del comercio sino que debe incorporar a sus protagonistas”.

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