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Sectores económicos

Una política estratégica e integral para la industria

Ante la crisis del sector industrial, en general y el de la industria maderera en particular, se alzan voces que consideran prioritario tener líneas de crédito a tasas diferenciadas, fortalecer los pilares del consumo y generar una moratoria integral.

ImagenEl histórico dirigente y su visión industrialista del pais.
Pedro Reyna, presidente de la Federación de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) en la inuguración del 141° Congreso Maderero: “La industria, pieza fundamental del diálogo social”, fue el calificado representante de las 28 cámaras que integran la asociación en todo el país.

En FAIMA se encuentran representados productores de envases y pallets, pisos y revestimientos, molduras, aserraderos, carpintería en general, fabricantes de aberturas, maderas y piezas para la construcción, láminas, chapas, maderas compensadas, tableros de partículas y de fibras, pellets de madera, viviendas industrializadas, muebles y demás manufacturas de madera.

Si bien las palabras de apertura estuvieron a cargo de Miguel Acevedo, Presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y Nicolás Laharrague, Director Nacional de Desarrollo Foresto Industrial fue el Presidente de la entidad quien destacó la necesidad, de “restituir el crédito en la Argentina” a pesar de comprender que la tasa de interés tardará en bajar en función de las restricciones de mercado”.

Pero debemos contar con líneas de crédito a tasas diferenciadas, propuso Reyna, que nos permitan poner en marcha la rueda del capital de trabajo y estar listos para invertir cuando la recuperación comience y de paso al verdadero crecimiento, mientras también reconocen la necesidad urgente de fortalecer los pilares del consumo.

Necesitamos, dijo después, la discusión de una moratoria integral que debería tratarse en sesiones extraordinarias en el Congreso, así como solicitar al nuevo gobierno la continuidad de la Mesa Sectorial de Competitividad Foresto Industrial como espacio de encuentro y trabajo, ya que se han logrado muchos avances en la micro del sector.

“Desde el año 2011, todos los países desarrollados y aquellos que seriamente pretenden serlo han desplegado políticas industriales estratégicas e integrales; mentadas en las fortalezas y las capacidades de estructuras productivas diferentes, pero con un hilo común: hoy hacer política industrial es apostar a la generación de conocimiento aplicado al agregado de valor. Es la investigación y el desarrollo para producir valor, para captar renta, ganar mercados y dar soluciones a la vida en las sociedades actuales lo que prima. Una política industrial para un siglo XXI que avanza mientras busca su propia identidad en la historia”, concluyó Reyna.


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